miércoles, 2 de septiembre de 2020

Mecanismos de defensa

Defensas maduras 
    La entrevista psiquiátrica y el examen mental
  • Supresión
  • Altruismo
  • Sublimación
  • Humor
Defensas neuróticas
  • Negación
  • Represión
  • Formación reactiva 
  • Desplazamiento 
  • Racionalización
Defensas inmaduras
  • Agresión pasiva
  • Rebeldía (acting out)
  • Disociación
  • Proyección
  • Alternancia (idealización/devaluación)
Defensas psicóticas
  • Negación de la realidad externa
  • Distorsión de la realidad externa
Bibliografía
Carlat, D. (2016). La entrevista psiquiátrica y el examen mental, Wolters Kluwer, Barcelona, España.

Técnicas para entrevistas

La entrevista psiquiátrica y el examen mentalCon base en Bingham y Moore (1924, en Bingham y Moore, 1973), citados por Perpiñá (2012), en su obra “Manual de la entrevista psicológica: Saber escuchar, saber preguntar”, “la entrevista es una conversación con un propósito” (p, 24). 

Ahora bien, con base en Carlat (2017) en su obra “La entrevista psiquiátrica y el examen mental”, la intención que debe sentir el terapeuta es encontrar la mejor terapia para su paciente y no sólo ver síntomas, signos y rasgos, puesto que los clientes pueden no querer volver. De hecho, existen 4 tareas para realizar esta misma: construir una alianza terapéutica, obtener el registro de la historia psiquiátrica, entrevistar para diagnosticar y negociar un plan de tratamiento con el (la) paciente. Adicionalmente tiene 3 fases que son: la apertura (5 a 10 minutos), parte central (30 a 40 minutos) y el cierre (5 a 10 minutos).

Preparación logística
Como bien explica Carlat (2017), la preparación logística es fundamental para establecer un buen clima durante la entrevista y la terapia. Para ello, “es necesario preparar el lugar y el tiempo adecuados, usar efectivamente las herramientas de papel y desarrollar sus propios procedimientos” (p, 31).

Alianza terapéutica
Carlat (2017), explica que la alianza terapéutica “es un sentimiento que debe generar a lo largo de la entrevista diagnóstica un sentido de afinidad, confianza y calidez. Para lograrlo, es recomendable que “sea usted mismo; sea cálido, cortés y emocionalmente sensible; apaciguar de manera activa la extrañeza de la situación clínica; conceder al paciente la palabra de apertura y ganar la confianza de su paciente proyectando competencia” (p, 40).

Hacer preguntas I: ¿Cómo abordar los temas amenazantes? (Carlat, 2017, p, 47):
  • Formular preguntas normalizadoras para disminuir el sentido de vergüenza del paciente sobre sus sentimientos y conductas.
  • Usar las expectativas de síntoma y reducción de culpa para apaciguar a admisión de conducta vergonzosa.
  • Emplear la exageración de síntomas para determinar la frecuencia real de conducta sensible o vergonzosa.
  • Utilizar lenguaje familiar al preguntar sobre conductas.
Hacer preguntas II: trucos para hacer recordar al paciente (Carlat, 2017, p, 52):
  • Anclar preguntas a eventos memorables 
  • Etiquetar las preguntas con ejemplos específicos 
  • Describir los síntomas en los términos de su paciente
Hacer preguntas III: ¿Cómo cambiar de tema con estilo? (Carlat, 2017, p, 55):
  • Transiciones suaves
  • Transiciones referidas
  • Transiciones introducidas
Técnicas para pacientes reticentes (Carlat, 2017, p, 57):
  • Preguntas abiertas y comandos
  • Técnica de continuación 
  • Terreno neutro 
  • Segunda entrevista 
Técnicas para pacientes que hablan demasiado (Carlat, 2017, p, 61):
  • Preguntas cerradas o de selección múltiple 
  • Interrupción cordial
Técnicas para pacientes que simulan (Carlat, 2017, p, 65):
  • La historia es demasiado perfecta 
  • La historia es demasiado vaga 
  • Los síntomas no son realistas 
Técnicas para pacientes adolescentes (Carlat, 2017, p, 70):
  • Involucrar a la familia 
  • Superar el “no sé”
  • Hablar sobre drogas, sexo y problemas de conducta.
Entrevistas a familiares y otros informantes (Carlat, 2017, p, 78):
  • Preparar preguntas 
  • Cuando un informante es desafiante 
  • La información que quieren los/as informantes 
  • Asunto privados 
  • Paciente hospitalizados 
    • Psicoeducación 
    • Aprender de la familia 
Bibliografía
Carlat, D. (2016). La entrevista psiquiátrica y el examen mental, Wolters Kluwer, Barcelona, España.

sábado, 6 de junio de 2020

lunes, 6 de abril de 2020

La comunicación no violenta

Resumen de 'Comunicación no violenta', de Marshall B. Rosenberg
La comunicación no violenta (CNV), también denominada comunicación compasiva, es un proceso desarrollado por Marshall Rosenberg, mediante el cual se demuestra que las personas recurren a actos violentos cuando desconocen estrategias para resolver conflictos o satisfacer sus necesidades. Adicionalmente, tiene 3 grandes pilares:
  1. Autoempatía: consiste en verse hacia uno(a) mismo(a) con compasión, sin juzgar ni criticar, para así descubrir las necesidades que no están satisfechas.
  2. Empatía: hace referencia a la capacidad de vaciar la mente de las fantasías, pensamientos propios que se tienen y prestar total atención (observar) a la persona que transmite un mensaje. Asimismo, cuando se realiza este ejercicio de manera correcta, se puede detectar necesidades no satisfechas en otros, los sentimientos que presentan ante situaciones diversas, peticiones e intenciones que subyacen a lo que dicen.
  3. Auto-expresión honesta: consiste en un procedimiento de comunicación, mediante el cual se expresa un mensaje o varios de manera en que los receptores sientan compasión por la persona.
Factores que alteran la compasión
  • Juicios morales
  • Las comparaciones
  • Negación de la responsabilidad
Rosenberg enseña que es necesario aprender a observar sin evaluar y si no se realiza, preferiblemente guardar los juicios que se han hecho mentalmente, debido a que caemos en riesgo de entrar en conflicto. Por lo cual, es mejor manifestar una recepción empática, ya que tiene un poder muy elevado, y permite descifrar la(s) necesidad(es) que muchas veces no se comunican mediante mecanismos de defensa como la negación, represión, racionalización, desplazamiento, etc.

¿Por qué usar la fuerza?
Emplear la fuerza (violencia) para castigar a otros puede ser un mecanismo de defensa, sin embargo genera una mayor dificultad para descifrar la necesidad que guarda la persona dentro sí. La violencia se manifiesta mediante diversas conductas: palizas, insultos, robando a otros, hablando mal (humillando), culpando en exceso y castigando injustamente. Adicionalmente, quien violenta sobre otro(a) comienza a desarrollar un poder sobre la víctima, sobre todo si ésta sede, y a largo plazo se niega a liberar (se vuelve adictivo).

¿Cómo liberarse del mal y resolver conflictos internos?
Como se mencionó anteriormente, lo primero es tener autoempatía con uno (a) mismo(a), descubrir las necesidades que requieren ser satisfechas, no buscar excusas, ni criticarse o juzgarse, tomar responsabilidad por la situación emocional en la que se encuentra uno(a) como persona, llevar a cabo un proceso de perdón, cambiar o regular aspectos que originaron el problema personal o interpersonal para evitar recaídas.

Es importante mantener la calma y no confundir ésta con resignación, ya que la primera consiste en mantener el estado de ánimo con salud, mientras que la resignación es rendirse y considerar que nada se solucionará, por ende dejar de luchar por metas o sueños.

Asimismo, llevar a cabo un proceso de perdón con uno mismo y los demás, sin embargo no debe confundirse con la obligación de permitirse que un agresor vuelva a violentar a uno(a) mismo(a). Al perdonar se asume el hecho que uno ha sido víctima de un agresor (se toma responsabilidad), puede que la persona llore porque se generaron heridas que ahora se necesitan cicatrizar, como también porque pudo perder tiempo que era de mucho calado, amistades, pareja, dinero, etc. Lo más difícil de aceptar, es el hecho a que el pasado no volverá (un duelo), que es tiempo de vivir el presente y planificar el futuro.

Cuando la persona víctima a superado esas circunstancias (el duelo), que puede recordar las circunstancias del pasado, pero ya no le duelen, no le generan agitación (pérdida de aire), arrepentimiento, tristeza, sino que las percibe y observa como maneras de aprender y cómo mejorar, entonces se habla que ha superado sus problemas y ha satisfecho sus necesidades que la ira, el dolor y la violencia estaba enmascarando con un poder que nunca las iba a satisfacer.

Bibliografía
  • Leader Summaries. Comunicación no violenta por Marshall Rosenberg. Leader Summaries. Recuperado de: https://www.leadersummaries.com/ver-resumen/comunicacion-no-violenta# (De aquí se extrajo una imagen)
  • Rosenberg, M. (2011). Comunicación no violenta: desarrollando habilidades para desarrollarte en armonía con tus valores, Gran Aldea editores, Buenos Aires, Argentina.

sábado, 4 de abril de 2020

Etapas del duelo

Negación: hace referencia al hecho de negar la realidad o que ha perdido al ser querido, debido a que es una experiencia de sufrimiento muy intensa (mecanismo de defensa) y es adaptativa al inicio del proceso de duelo.

Ira: es una situación que, como explica Elizabeth Kübler - Ross (2016) en su libro sobre el duelo y el dolor, "no tiene por qué ser lógica ni válida (p, 27)". Asimismo, la muerte se percibe como un resultado de una circunstancia que se pudo haber prevenido y no se hizo. Por ejemplo: un accidente de tráfico, en el cual murió el marido de una señora. La ira puede manifestarla hacia ella misma, culpándose o hacia otros (amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc.). 

Negociación: es una estrategia con uno mismo y/o con el entorno mediante la cual se busca controlar la situación y la persona considera que podrá cambiar la situación (resolverla) o fantasea en poder hacerlo. Adicionalmente, es una etapa que es motivada por la culpa de no haber podido hecho algo al respecto, y puede ocurrir en momentos previos al fallecimiento o después del mismo. Por ejemplo: una familia ha perdido a un padre y al mismo tiempo un esposo. Por tanto, la señora intenta hablar con los médicos para que intenten lo que sea por revivirlo.

Depresión: después que la persona ha terminado de buscar posibilidades de traer a la persona de regreso a la vida o sanarla de una enfermedad que ya no tendrá curación, regresa al presente, lo cual provoca sentimientos fuertes de vacío y dolor emocional grandes. Adicionalmente, como explica Kübler - Ross (2016), se percibe como si fuera un sufrimiento que nunca se aliviará (p, 35). 

Aceptación: consiste en que la persona ya ha asumido que la pérdida es inevitable, es decir acepta que quien ha fallecido no volverá. Su duelo persiste, sigue llorando hasta que sea necesario y comienza a realizar ajustes en su vida, comprendiendo que ésta siempre estará en sus recuerdos y la extrañará, pero continuando con su vida de manera adaptativa.



Bibliografía
Kübler - Ross, E., & Kessler, D. (2016). Sobre el duelo y el dolor, editorial Luciérnaga, Barcelona, España
Burgos, G. (2018). El duelo y sus etapas. Salud terapia. Recuperado de: https://www.saludterapia.com/articulos/a/2870-duelo-etapas-y-tareas.html (De aquí se extrajo una imagen.

sábado, 22 de febrero de 2020

Psico-oncología

La psicoonclogía es una rama de la psicología clínica y de la salud que estudia la relación entre los procesos psicológicos, el estilo de vida y el ambiente de los individuos con el desarrollo, exacerbación y recuperación de cánceres, como también de psicopatología que pueda estar asociada.

En primera medida, se basa en estudios que demuestran que factores como pensamientos desadaptativos, emociones negativas y prolongadas, reducción de la motivación, conductas de riesgo, estrés crónico, violencia y trastornos psiquiátricos pueden predisponer a la aparición de cánceres, exacerbar una enfermedad cancerígena, acelerar su aparición, reducir la efectividad de procedimientos médicos y farmacológicos. 

Adicionalmente, se fundamenta en la literatura basada en la evidencia realizada mediante mediante métodos y técnicas psicológicas como vías de rehabilitación para pacientes con neoplasias, incrementar su bienestar, desarrollar una mejor calidad de vida personal, familiar, social, educativa y laboral, como también obtener una actitud positiva frente a la enfermedad.

Fundamentos de la psico-oncología
La psicooncología es una disciplina que comprende la oncología y la psicología. De acuerdo con Rojas y Gutiérrez (2016), las áreas que debe conocer el (la) psicooncólogo(a) son:
  • Oncología
  • Medicina paliativa
  • Evaluación psicológica
  • Psicopatología
  • Psicoterapia
  • Counselling
  • Neuropsicología
  • Psicología del desarrollo
  • Psicología evolutiva
  • Psicogerontología

Bibliografía
Rojas, C., & Gutiérrez, Y. (2016). Psicooncología: Aportes a la comprensión y la terapéutica, Nueva Mirada Ediciones, Talca, Chile.

Tratamientos el paciente con cáncer

De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer, existen muchos tratamientos para esta patología:
  • Cirugías: la cirugía o también procedimiento quirúrgico, se emplea para extirpar el tumor que se encuentra dentro del organismo. Dentro de los diversos tipos de cirugía que comenta el Instituto Nacional del Cáncer, se encuentran:
  • La criocirugía: es un tipo de tratamiento que consiste en utilizar frío extremo, “producido por nitrógeno líquido o por gas argón” (Instituto Nacional del Cáncer), para destruir el tejido patológico o el tumor.
  • Lásers: es una técnica en la cual se utilizan “rayos potentes de luz” (Instituto Nacional del Cáncer) para cortar los tejidos o neoplasias.
  • Hipertermia: es un tipo de procedimiento, contrario a la criocirugía, puesto que en éste se utilizan temperaturas altas para destruir las células cancerígenas o incluso para “hacerlas más sensibles a la radiación y a ciertos fármacos de quimioterapia” (Instituto Nacional del Cáncer).
  • Terapia fotodinámica: es un tipo de terapia en la cual se emplean “fármacos que reaccionan a cierto tipo de luz” (Instituto Nacional del Cáncer), cuando se expone el tumor a ésta, lo cual permite la destrucción de células cancerosas.
  • Radioterapia: es un tipo de tratamiento que consiste en la utilización de “altas dosis de radiación para destruir células cancerosas y reducir tumores” (Instituto Nacional del Cáncer).
  • Quimioterapia: es una terapia farmacológica, en la cual se utilizan medicamentos para destruir células cancerosas.
  • Inmunoterapia: el nombre de este tratamiento proviene del concepto sistema inmune o el sistema de defensas del organismo, puesto que éste se encarga de manera natural de combatir con células cancerígenas. Ahora bien, esta terapia consiste en utilizar métodos que permitan fortalecer a este sistema para atacar los tumores.
  • Terapia dirigida para tratar el cáncer: hace referencia a un procedimiento, mediante el cual se impide “el crecimiento, la división y diseminación de las células cancerosas” (Instituto Nacional del Cáncer).
  • Terapia hormonal: es un procedimiento de carácter endocrino, en el cual el objetivo principal es enlentecer o detener el crecimiento del cáncer que necesita de hormonas para crecer o desarrollarse.
  • Trasplantes de células madre: es un procedimiento médico que busca recuperar o restaurar células madre que forman la sangre, las cuales han sido destruidas por otros procedimientos en contra del cáncer como son las quimioterapias y la radioterapia.
Bibliografia

Etapas del cáncer


Con base en la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), esta enfermedad tiene 5 etapas que caracterizan el desarrollo de esta patología.
  • Etapa 0: también se denomina le denomina inducción y es la más larga de todas. Se caracteriza por el comienzo de la multiplicación de las células sin control, sin límites y puede durar hasta 30 años.
  • Etapa IA: también se le llama “in situ”. Hace referencia a “la existencia de la lesión cancerosa microscópica localizada en el tejido donde se ha originado. En los adultos suele durar entre 5 y 10 años dependiendo del tipo de cáncer” (AECC).
  • Etapa IIA: “la lesión comienza a extenderse fuera de su localización de origen e invade tejidos u órganos adyacentes… en la edad adulta dura entre 1 a 5 años” (AECC).
  • Metástasis: “la enfermedad se disemina fuera de su lugar de origen, apareciendo lesiones tumorales a distancia… es la etapa de invasión a distancia” (AECC).
  • Etapa IV: “se caracteriza por la existencia de enfermedad oncológica avanzada, progresiva e irreversible (incurable)” (AECC).
Bibliografía

Etiología del Cáncer

La etiología hace referencia al estudio de las causas y/o los factores de riesgo que pueden generar el desarrollo de una enfermedad. Por lo tanto, esta rama busca dar la explicación acerca del por qué una persona o varias están padeciendo las patologías que sufren.

Ahora bien, el cáncer es un concepto genérico a través del cual se dividen muchas enfermedades tumorales o neoplásicas (cáncer de pulmón, piel, estómago, etc.). Por lo tanto, dependiendo del tipo de enfermedad (cancerígena), su causalidad puede ser similar a otra, como también pueden haber aspectos relacionados a su aparición, que algunas no tendrán. Por ejemplo: el cáncer de mama es una patología que sólo la sufren las mujeres, por lo cual el sexo es un aspecto que se relaciona con la aparición de ciertas enfermedades, como también en el varón con el cáncer de próstata.

Por otro lado, es importante hablar sobre el concepto, “factores de riesgo”. Éste hace referencia a cualquier elemento o elementos que favorezcan, predispongan o incrementen la probabilidad de desarrollar una enfermedad.

Llegado a este punto, según diversos autores como Camps y colegas (2006), Fang y compañeros (2015), como también organizaciones como la OMS (2018), los factores de riesgo del cáncer son:
  • Radiaciones ultraviolentas
  • Exposición a químicos, como el humo (tabaco)
  • Agentes patógenos como los “virus, bacterias y parásitos” (OMS, 2018)
  • Consumo, sobre todo, abuso de tabaco y alcohol
  • Alimentación inapropiada o no saludable
  • Sedentarismo
  • Obesidad
  • Estrés excesivo o crónico
  • Depresión
  • Trastornos del sueño, como apneas, insomnio y parasomnias (Fang y colegas, 2015)
  • Sistema inmune debilitado o suprimido
Bibliografía
  • Camps, C., Sánchez, P. T., & Sirera, R. (2006). Inmunología, estrés, depresión y cáncer. Psicooncología3(1), 35-48. Recuperado de: https://revistas.ucm.es/index.php/PSIC/article/view/PSIC0606130035A
  • Fang, H. F., Miao, N. F., Chen, C. D., Sithole, T., & Chung, M. H. (2015). Risk of Cancer in Patients with Insomnia, Parasomnia, and Obstructive Sleep Apnea: A Nationwide Nested Case-Control Study. Journal of Cancer6(11), 1140–1147. https://doi.org/10.7150/jca.12490
  • Organización Mundial de la Salud. (2018) Cáncer: Datos y Cifras: Organización Mundial de la Salud. Recuperado de: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cancer

Tipos de cáncer


Con base en el Instituto Nacional del Cáncer, los tipos de cáncer más comunes son:
  • Cáncer de colon y recto
  • Cáncer de endometrio
  • Cáncer de Hígado
  • Leucemia
  • Linfoma no Hodgkin
  • Melanoma
  • Cáncer de páncreas
  • Cáncer de próstata
  • Cáncer de pulmón
  • Cáncer de riñón
  • Cáncer de seno (mama)
  • Cáncer de tiroides
  • Cáncer de vejiga

Bibliografía
Instituto Nacional del Cáncer. Tipos de Cáncer. Instituto Nacional del Cáncer. Recuperado de: https://www.cancer.gov/espanol/tipos

Síntomas del Cáncer

Síntoma, es un término de las áreas de la salud que hace referencia a cualquier factor o elemento que sienta, experimente o exprese la persona y como algo que le genere molestia, disgusto o malestar. Por ejemplo: fatiga y dolor.

Con base en Allende y compañeros (2012, p, 9 – 10), los síntomas de los pacientes con cáncer son los siguientes:
  • Anorexia y falta de apetito
  • Ansiedad
  • Ascitis: abdomen abultado por agua
  • Confusión o delirio
  • Convulsiones
  • Depresión
  • Diarrea: evacuaciones líquidas
  • Disgeúsia: alteraciones del gusto
  • Disnea: falta de aire o sofocación
  • Dolor
  • Estreñimiento
  • Fatiga: falta de energía
  • Hipo
  • Incontinencia
  • Indigestión, ardor de estómago y otros problemas gástricos
  • Insomnio: problemas para dormir
  • Metástasis óseas y fracturas
  • Náusea y vómito
  • Obstrucción intestinal
  • Problemas bucales
  • Sangrado
Bibliografía
  • Allende, S., Verástegui, E., Herrera, Á., & Meneses, A. (2012). Manual de cuidados paliativos para pacientes cáncer, México Distrito Federal, Editorial Alfil.

Cáncer

¿Qué es el cáncer?
Según la Organización Mundial de la Salud, el cáncer es “un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células. Puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo” (OMS). Adicionalmente, siguiendo a la OMS (2018), es “la principal causa de muerte en todo el mundo”.
Algunos términos relacionados al cáncer son:
  • Tumores: “masa anormal de tejido que aparece cuando las células se multiplican más de lo debido o no se destruyen en el momento apropiado” (Cáncer.gov).
  • Tumor benigno: “crecimiento que no es canceroso. No invade el tejido cercano ni se disemina a otras partes del cuerpo” (Cáncer.gov).
  • Tumores malignos: son lo contrario a los tumores benignos. Es decir, son masas cancerígenas, son de crecimiento rápido y generan metástasis.
  • Neoplasias: es un sinónimo u otro nombre que se le da al tumor. 
  • Remisión: “disminución o desaparición de los signos y síntomas de cáncer” (Cáncer.org). 
  • Cirugía: “procedimiento para extirpar o reparar una parte del cuerpo, o para determinar la presencia de una enfermedad. Una operación” (Cáncer.org).
  • Carcinoma: “cáncer que empieza en la piel o en los tejidos que revisten o cubren los órganos internos” (Cáncer.org).
  • Apoptosis: “tipo de muerte celular en la que una serie de procesos moleculares en la célula conducen a su muerte” (Cáncer.org).
  • Radioterapia: “uso de radiación de alta energía proveniente de rayos X…, y otras fuentes para destruir células cancerosas y reducir el tamaño de los tumores” (Cáncer.org).
  • Quimioterapia: “tratamiento con medicamentos para interrumpir la formación de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o al impedir su multiplicación” (Cáncer.org).
  • Inmunoterapia: tratamiento médico que en el que “se usan sustancias a fin de estimular o inhibir el sistema inmunitario y de esta manera combatir el cáncer” (Cáncer.org).
  • Adenoma: “tumor que no es canceroso” (Cáncer.org).
  • Biopsia: “extracción de células o tejidos para ser examinados” (Cáncer.org)
  • Metástasis: “diseminación del cáncer de una parte del cuerpo en donde se formó originalmente a otra parte del cuerpo” (Cáncer.org)
Bibliografía

martes, 20 de agosto de 2019

Maltrato intrafamiliar en niños y niñas



La Organización Mundial de la Salud (2016) define el maltrato infantil como 
los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, e el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.

Adicionalmente, con base en Murueta y Orozco (2015, p. 37 - 39), existen diferentes modalidades de maltrato infantil:
  • Físico: "es expresada por lesiones físicas, hematomas y contusiones inexplicables, cicatrices, marcas de mordeduras a la medida de un adulto, fracturas de hueso, quemaduras, cortaduras, verdugones, moretones y otros daños" (p, 37). Asimismo, estos autores (2015) comentan que existe "el síndrome del bebé sacudido" (p, 37), el cual consiste en atacar mediante látigos al menor, lo cual puede generar daños neurológicos, y por ende cognitivos, e incluso la muerte. 
  • Abuso sexual: "se manifiesta con caricias sexuales, coito y otras formas de explotación sexual vergonzosa y dolorosa" (p, 38). Adicionalmente, es uno de los más perjudiciales para los niños, ya que les deja secuelas severas en su comportamiento, como aislamiento, baja autoestima, pesadillas, incomodidad al contacto físico, baja concentración escolar, llanto fácil, interés por estar prolongado tiempo en la escuela (llegando temprano o retirándose lo más tarde posible), ausentismo escolar, conducta agresiva o destructiva, depresión crónica y retraimiento, conocimiento sexual o comportamiento inapropiado para la edad, conducta excesivamente sumisa, irritación y dolor o lesión en zona genital (p, 38).
  • Maltrato emocional: "también denominado crueldad mental, se expresa por medio de hostilidad verbal en forma de insulto, desprecio, crítica y rechazo empleando gritos y palabras altisonantes con la firme intención de avergonzar o ridiculizar" (p, 38). 
  • Maltrato prenatal: "se manifiesta cuando la mujer embarazada, consciente de su estado, perjudica el desarrollo del feto al consumir medicamentos, alcohol, drogas, etc (p, 38).
  • Corrupción: "se manifiesta promoviendo e incitando al niño a realizar acciones delictivas tales como hurtos, tráfico y consumo de drogas y pandillerismo, entre otras" (p, 38). Asimismo, "se complementa con la premiación de dichas acciones, lo que propicia a que el niño las asuma como prácticas de un adecuado estilo de vida" (p, 38). 
  • Explotación laboral: "se expresa con la exigencia de realizar trabajo forzoso por prolongadas horas que exceden los límites de lo habitual para un niño. Esta situación puede interferir en las necesidades y actividades escolares del niño" (p, 38).
  • Síndrome de Münchausen (patología de los padres): "se manifiesta al provocar un daño planeado y calculado para desatar síntomas físicos y patológicos en el niño que requieren hospitalización o tratamiento médico reiterado para así obtener trato especial y consideraciones de otras personas (p, 39). "Cuando se presenta este síndrome, las exploraciones médicas no tienen un diagnóstico preciso y el menor tiene síntomas persistentes de difícil explicación teórica, por lo que se encuentran contradicciones graves entre los datos clínicos y los conductuales" (p, 39). "Estos síntomas desaparecen cuando el niño no está en contacto con su familia" (p, 39).

Por otro lado, de acuerdo con estos mismos autores (2015), existen otras formas de maltrato hacia los(as) menores de carácter pasivo:
  • Abandono físico: "se presenta cuando los padres no proveen a sus hijos de los medios que satisfagan sus necesidades físicas básicas, tales como alimentación, abrigo, vestimenta, atención médica adecuada y/o supervivencia" (p, 39).
  • Abandono emocional: se manifiesta con la falta de respuesta a las señales de llanto, sonrisa u otras expresiones emocionales del niño, así como a sus conductas de interacción física" (p, 39).
  • Atestiguamiento de violencia: "se manifiesta cuando los padres protagonizan episodios cotidianos de violencia (simétrica o asimétrica) haciendo caso omiso de la presencia de sus hijos" (p, 39). Los niños que son expectadores de violencia en sus casas (aunque no sean víctimas de forma activa de ella) pueden aprender a utilizar la agresión como medio para resolver sus problemas (Olaya, Tarragona, De la Osa, & Ezpeleta, 2008), o bien, para sentirse asustados y confundidos por no recibir el beneficio de un ambiente seguro (p, 39). 
  • Asimismo, siguiendo a Murueta y Orozco (2015), existen diferentes tipos de niños(as) que desempeñan diversos roles o comportamientos dependiendo de su situación (p, 40 - 41).
  • El niño hipermaduro: algunos niños presentan una madurez superior a la de sus compañeros de la misma edad; son autónomos y tienen mayor influencia en la toma de decisiones familiares. Es decir, se convierten en pequeños hombrecitos o mujercitas que hacen las tareas domésticas y cuidan a sus hermanos a costa de renunciar a sus propios intereses (p, 40).
  • El niño espía: "los niños llegan a ser utilizados por sus padres para saber qué hace su pareja, lo que los coloca en un conflicto de lealtad" (p, 40).
  • El niño mensajero: rol que suelen desarrollar los niños cuyos padres los utilizan para enviar mensajes con palabras altisonantes y/o términos despectivos a su pareja para demandarle que cumpla ciertas necesidades. Por ejemplo, una madre puede pedir a su hijo que le diga a su padre que le compre zapatos o le dé dinero, colocándolo, así, en una situación incómoda y estresante (p, 40).
  • El niño colchón: "rol que desarrollan con frecuencia los niños cuyos padres descargan sobre ellos sus problemas de pareja. Ellos tienen que soportar las devaluaciones de uno de los padres contra el otro y dar excusas para justificarlo, amortiguando, así, las discusiones entre los padres" (p, 40).
  • El niño confidente: "niños que se vuelven una figura de apoyo emocional para sus padres al convertirse en escuchas de las insatisfacciones y/o malestares por la pareja" (p, 40).
  • El niño víctima del sacrificio: "niños cuyos padres viven reprochándose los sacrificios que hacen por él, por lo que crece sintiéndose una carga y  pensando que sus papás lamentan su existencia, con un enorme sentimiento de culpa" (p, 40 - 41).
  • El niño bajo alineación parental: se dice que un niño está bajo este síndrome cuando uno de los padres envía mensajes negativos sobre el otro para conseguir que su hijo lo elija, al mismo tiempo que le quita el permiso psicológico para relacionarse con el otro progenitor. Estos niños prefieren quedarse con el padre que desvaloriza y casi eliminar al otro negándose a mantener una relación con él por temor a ser abandonado. Esto los obliga a unirse incondicionalmente a un solo progenitor, compartir sus ideas y comportamientos para sobrevivir psicológicamente (p, 41).
  • El niño con efecto bumerán: "esta situación es la opuesta a la anterior: tras crecer escuchando los insultos y devaluaciones de un padre hacia el otro, el niño decide inclinarse por el progenitor que ha sido descalificado" (p, 41).
Repercusiones en el desarrollo cognitivo y emocional
El maltrato hacia los(as) hijos(as) es un fenómeno que genera demasiadas repercusiones en los(as) mismos(as). Murueta y Orozco (2015) describen 14 alteraciones en el desarrollo de los(as) niños(as) que sufren de maltrato:
  • Tristeza: "esta consecuencia emocional puede manifestarse de diversas maneras, ya sea llorando, permaneciendo callado, alejado, distraído y/o mostrando dificultad para disfrutar de actividades que solían gustarle. Este sentimiento puede volverse crónico y transformarse en depresión" (p, 41).
  • Miedo: suele expresarse a través del llanto frecuente, conductas de apego, inquietud o rechazo incluso a cualquier persona cercana. Esto puede deberse al temor a ser abandonado, a quedarse sin alimento, abrigo o casa, o bien, a que se le deje de querer (p, 42).
  • Culpa: este sentimiento es muy común en los niños que tienen la creencia de que ellos son el centro del universo y que por eso son la causa de todo lo que ocurre a su alrededor, por lo que se sienten responsables de las peleas entre sus padres y creen que ellos pueden reconciliar o solucionar los problemas (p, 42).
  • Soledad: "esta sensación suelen experimentarla por carecer de los cuidados y la seguridad que necesitan, ya que sus padres no se los proporcionan por encontrarse inmersos en el conflicto de violencia" (p, 42).
  • Enfado: "suele manifestarse como desacato a las figuras de autoridad y peleas con otros niños" (p, 42).
  • Regresión: se manifiesta con los intentos del niño por evadir todos los acontecimientos estresantes que está viviendo retirándose mentalmente a un lugar donde se sienta más seguro y tranquilo. Las conductas regresivas más comunes son: chuparse el dedo, habla infantil, enuresis nocturna, rabietas, alta dependencia de los padres, así como dejar de usar cubiertos para alimentarse y recurrir nuevamente al biberón y/o a relacionarse con un objeto de apego (p, 42).
  • Desamparo aprendido: "es una consecuencia que puede presentarse tras un periodo relativamente largo de exposición a episodios violentos, o como resultado de frustraciones y fracasos repetidos que lo hacen sentir que sus esfuerzos para enfrentar la situación problemática son inútiles" (p, 42).
  • Alteraciones hormonales: Portellano (2008) y Estivil (2002) refieren que los menores víctimas de violencia en casa están expuestos a condiciones que afectan de forma importante su calidad y cantidad de sueño, lo que tendrá importantes repercusiones en la generación y modulación hormonal, en particular de la hormona de crecimiento, químico fundamental para los procesos de regeneración tisular y consolidación de los procesos de aprendizaje. Esta condición ha provocado que muchos menores en condiciones de violencia crónica muestren niveles generales de menor y más lento crecimiento físico, menores niveles de éxito académico y menores puntuaciones en pruebas de inteligencia general. Este cuadro se ha denominado enanismo psicosocial, que se define como el retraso en el crecimiento de origen psicosocial (García, 2009; Rosenzweig, Breedlove, & Watson, 2005; p, 42).
  • Problemas de sueño: estos se manifiestan básicamente con presencia de terrores nocturnos, pesadillas recurrentes, insomnio, miedo a dormir solo o a la oscuridad. También se han descrito condiciones donde el menor no tiene los hábitos de sueño necesarios para su edad, hay disminución de los periodos de sueño. Según Estivil (2002), estos problemas suelen correlacionarse estrechamente con muchos de los problemas cognitivos y de conducta característicos en estos niños (p, 42 - 43).
  • Problemas escolares: se refieren a la inadaptación en el ámbito educativo, bajas calificaciones, repetición de años escolares y un conjunto de condiciones que se han denominado fracaso escolar. En el caso de preescolares, se ha apreciado que la exposición a la violencia entre sus padres se asocia con irritabilidad excesiva, regresión en el lenguaje y control de esfínteres, ansiedad de separación, dificultades en el desarrollo normal de la autoconfianza y de posteriores conductas de exploración relacionadas con la autonomía que, frecuentemente, el profesor puede observar con facilidad (p, 43).
  • Dificultades en sus relaciones interpersonales: los niños víctimas de violencia muestran estrategias de relación interpersonal caracterizadas por vinculación con compañeros de menor edad y dificultad en la asunción de reglas en la relación con sus pares o para expresar desacuerdos. Es común el despliegue de conductas violentas como medio de resolución de problemas. También se observa aislamiento o exclusión por parte de sus compañeros. Los niños maltratados no aprenden a defenderse, no saben detener el maltrato y, en muchas ocasiones, ni siquiera se dan cuenta de que el trato que se les brinda es nocivo e inconveniente (p, 43).
  • Alteraciones cognitivas: en los niños en situación de maltrato se han observado menores niveles de rendimiento en escalas de inteligencia, verbales y de memoria (Pino & Herruzo, 2000). Presentan retrasos en el nivel madurativo global, incapacidad para abstraer y generalizar conceptos, inmadurez y perseverancia en plantear soluciones negativas (Moreno, 2003; p, 43).
  • Alteraciones en el lenguaje: se manifiestan en forma de trastornos del habla, generalmente disfemia y dislalia; desarrollo lingüístico por debajo de su edad cronológica; alteraciones en la intencionalidad en la comunicación y pobreza de vocabulario; y dificultades en pragmática, morfología, sintaxis y semántica (Moreno, 2003; p, 43).
  • Problemas conductuales: es común que los niños en condiciones de violencia muestren una serie de conductas desajustadas o desadaptativas que pueden incluir alteraciones por poca activación o participación en el ambiente (como los niños que presentan mutismo selectivo, común, aunque no exclusivo, en casos de maltrato), poca integración con pares, disminución de la curiosidad, timidez excesiva, cuadros que semejan la fobia social de los adultos, o por el contrario, casos en que la conducta se exacerba y se manifiesta poco control de impulsos, cuadros maniacos, autolesiones, conductas obsesivo-compulsivas (frecuentemente onicofagia) y prácticas de riesgo (Silva, 2003; Meece, 2000; p, 43).
Bibliografía
Murueta, M., & Orozco, M. (2015). Psicología de la violencia, Editorial Manual Moderno, México. 
Organización Mundial de la Salud. (2016). Maltrato infantil, Organización Mundial de la Salud. Recuperado de: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/child-maltreatment

miércoles, 14 de agosto de 2019

Separación en los(as) hijos(as)

Virginia Woolf

La Real academia española definen el divorcio como:
"Separar, apartar personas que vivían en estrecha relación, o cosas que estaban o debían estar juntas".

Ahora bien, la separación de los padres genera una ruptura en los hijos e hijas, la cual, dependiendo de la manera en que se lleve a cabo el proceso de divorcio y la calidad de las relaciones que tengan los progenitores entre sí y éstos con los(as) niños(as), puede ser leve, moderada o severa, en concreto verificando el nivel de ansiedad, estrés y patologías psíquicas que puedan acarrear por este proceso. 

Por otro lado, en los(as) hijos(as) que han experimentado un divorcio, con base en Mercado Andrade (2011) éstos(as) pueden desempeñar alguno o varios de los siguientes papeles:
  1. El hijo niño: "Se ven tentados a sacar provecho de las circunstancias para conseguir de uno de sus padres lo que no pueden conseguir del otro" (p, 12).
  2. El hijo adulto: Es aquel cuyos padres no logran entender que su hijo pueda seguir siendo un “niño” (P, 12). Lo que significa que, colocan al niño o la niña a cumplir roles que no les corresponden y que son de índoles muy elevadas y estresantes para ellos(as).
  3. El hijo mensajero: "El niño conserva el vínculo entre sus padres, quienes sólo consiguen comunicarse entre sí por ese intermediario, cuya existencia los obliga a mantenerse en contacto" (p, 12).
  4. El hijo terapeuta: "Los hijos se sienten obligados a ayudarlos a superar la prueba, adquieren vocación de redentores, transformándose entonces en terapeutas de sus padres" (p, 12).
  5. El hijo estorbo: Se aplica a todos los hijos que se encuentran formando parte del juego de "LEGO" (característico de las familias reintegradas), en ocasiones ya se han constituido en los terapeutas del progenitor con el que viven, cuando sucede que el otro se casa y tiene un nuevo hijo, son como muebles que se compraron en otro tiempo y solo se conservan (p, 12).
  6. El hijo vengador: "Es una de las categorías de mayor gravedad patológica y con mayor intensidad obstaculizan el desarrollo del niño, él toma partido en la querella parenteral, sin que nadie le pida que así lo haga" (p, 12).
  7. El hijo dividido: "Es el caso más conocido, el niño pasa del padre a la madre, se adaptan al cambio de las reglas contradictorias y es aconsejado en que decir cuando vea al otro padre" (p, 13).
  8. El hijo objeto: "El niño se ve siempre adornado con todas las virtudes, se encuentra atrapado en el deseo del adulto, cuyas preocupaciones comparte, y que lo obliga a suscribir una personalidad por poder" (p, 13).
Adicionalmente, Mercado Andrade (2011), cita a Kalter et al (1989), explicando que en el proceso de separación de los padres pueden ocurrir factores de riesgo de tipo social que predisponen a que los hijos tengan un proceso sea de mayor gravedad, los cuales son:
  1. "Una pérdida de poder adquisitivo" (p, 14), fundamentalmente de tipo económico. 
  2.  “Cambio de residencia, escuela y amigos” (p, 14).
  3.  “Convivencia forzada con un padre o con miembros de la familia de alguno de ellos” (p, 14).
  4.  “Disminución de la acción del padre con el que viven" (p, 14).
  5.  “Introducción de parejas nuevas de los padres” (p, 14).
Divorcio en las diferentes etapas del desarrollo
Por otro lado, el divorcio afecta de diferente manera a los(as) niños(as) de diferente manera dependiendo de la etapa de desarrollo en la que se encuentre. De hecho, los recién nacidos necesitan desarrollar una simbiosis con su madre para sentirse en un entorno seguro y confiable. Por otro lado, a medida que van creciendo buscan desarrollar habilidades, persistir ante las dificultades, destacarse, buscar el éxito, ganar amistades, etc., por lo que un divorcio puede alterar estas etapas que son características e importantes en los(as) pequeños(as). 

Llegado a este punto, con base en Mercado Andrade (2011):
  • Divorcio en el recién nacido: el (la) niño(a) percibe la ausencia de uno de sus progenitores y lo expresa mediante el llanto. Adicionalmente, puede "papá" a cualquier hombre que se encuentre a su alrededor y en su juego busca a quienes no están a su lado. 
  • Divorcio desde los 2 a 3 años: el abandono puede generar retraso psicológico a nivel del lenguaje y de la comunicación, alterando otros procesos cognitivos y procesos del desarrollo, por ejemplo psicomotrices.
  • Divorcio desde los 3 a 5 años: pueden creer que son los culpables de la separación de sus progenitores. Asimismo, temen al abandono, la soledad, lo cual les puede interferir en desarrollar más habilidades, las cuales les permitirían destacarse socialmente. 
  • Divorcio desde los 6 a 12 años: pueden concientizarse sobre el problema o los problemas que tienen debido a su situación, pero no saben cómo afrontar su situación. Además, pueden acarrear trastornos de ansiedad, depresión, negativismo, rechazo hacia sus padres y nuevos cuidadores, e incluso, manifestar síntomas físicos (vómitos, mareos, dolores de cabeza). 
  • Divorcio en la adolescencia: existe riesgo de desarrollar múltiples patologías como trastornos de conducta o personalidad antisocial, anorexia, drogadicciones, sexualidad sin protección. Asimismo, pueden ser víctimas de Bullying o ser ellos(as) quienes acosen a otros(as). 

¿Qué se puede hacer?
Dentro de las alternativas de tratamiento que existen para los(as) niños(as) que experimentan este tipo de experiencias, se encuentran las terapias cognitivo conductuales, en las cuales se intervendrán distorsiones cognitivas que generen en el (la) menor sesgos cognitivos (incrementar lo negativo y reducir lo positivo) y autoesquemas negativos. Asimismo, problemas como ansiedad de separación, fobias, depresión, estrés, etc. 

Por otro lado, realizar una psicoeducación a los padres y al (la) menor es de suma importancia para que los padres entiendan qué tipo de comportamientos y sufrimientos psíquicos pueden llegar a padecer los niños, como también el duelo que pueden presentar éstos por la relación que han perdido. Todo esto se aplica con el fin de reducir la ansiedad o preocupación que puede sentir cada miembro de la familia, y por supuesto, verificar si disponen de apoyo psicosocial o que lo encuentren para que el proceso de duelo y de terapia sea más eficaz y no exista una disfuncionalidad tan marcada en cada integrante. 

Bibliografía
Mercado Andrade, R.P. (2011). Duelo de los hijos por el divorcio. (Trabajo de Grado). Asociación Mexicana de Tanatología, A.C. México.

jueves, 18 de julio de 2019

Violencia

La justicia social no puede ser conseguida por la violencia.
La violencia mata lo que intenta crear.
Papa Juan Pablo II.


La violencia es un concepto que proviene del griego "violentia", el cual hace referencia al uso de la fuerza tanto física como psicológica para hacer daño hacia alguien, varias personas, animales o, incluso, uno mismo. En adición a esto, las consecuencias que puede causar la misma pueden ser de carácter orgánico y/o psíquico. Con base en la OMS (2002), ésta es:

El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones (p, 5).

Asimismo, existen diversas maneras en que se clasifica la violencia, las cuales varían dependiendo de variables como el sexo, la edad, proximidad en las relaciones interpersonales, hacia uno(a) mismo(a) y de un grupo hacia otro. Con base en Murueta Reyes y Orozco Guzmán (2015), ésta se puede clasificar de la siguiente manera:
  • Violencia familiar
    • Violencia en la pareja, de uno hacia la otra persona o entre ambos
    • Violencia de los padres hacia los hijos
    • Violencia de los hijos a padres
    • Violencia entre hermanos
    • Violencia contra los mayores
  • Violencia de género
  • Violencia juvenil
  • Violencia territorial
  • Bullying
  • Mobbing
Por otro lado, la OMS (2002) clasifica la violencia como: 
  • Violencia juvenil
  • Violencia contra la pareja
  • Maltrato hacia menores y abandono de éstos(as)
  • Maltrato hacia los(as) ancianos(as)
  • Violencia sexual
  • Violencia autoinfligida
  • Violencia colectiva
Adicionalemente, no debe confundirse la agresividad con la violencia. En primera medida, la primera consiste en realizar daño con o sin voluntad a otra persona, animal u objeto, sin embargo la diferencia radica en que ésta se aplica de manera reactiva o por defensa hacia estímulos peligrosos, como también ante situaciones en las que se debe luchar para sobrevivir al medio riesgoso. Por el contrario, la otra dimensión tiene como criterio tener y mantener el control o poder sobre la víctima, que como consecuencia, genera pérdida de voluntad, de autonomía, relaciones interpersonales, competencias o habilidades, empleos y salud. Por ejemplo:

Un hombre ataca a otro que tiene mejor puesto laboral con los puños y quiere que se vaya de la empresa (violencia). Luego, la víctima le responde combatiendo (agresividad).

¿Qué ocurriría si la víctima no se defendiera?

1. Puede seguir recibiendo golpes por parte del perpetrador o insultos, alterando su salud física y psíquica.
2. Adicionalmente, puede perder motivación o interés en seguir trabajando en la empresa. 
3. Aumentan los niveles de estrés o tensión que dificultan que se destaque en su empleo.

Violencia y enfermedad mental
Llegado a este punto, la violencia siempre es un factor de riesgo de padecer patologías psíquicas. Con base en Martín y Carrasco (2011), las personas expuestas a entornos donde se lleve a cabo la misma corren peligro de padecer síntomas característicos de un estado de ánimo depresivo, irritabilidad, aislamiento social, retrasos en el desarrollo, intentos autolíticos, trastornos psiquiátricos, riesgo de ejercer violencia, consumo de alcohol y otras sustancias y tener problemas con la ley.

Bibliografía